foto niña de la ventana

Leyenda corta – La niña de la ventana

Era una mañana muy fría, y Liz Savedra, se acababa de mudar al nuevo barrio en donde sus padres habían comprado una casa de oportunidad, la aun niña, de 12 años de edad, se había vuelto retraída, por los constantes cambios de residencia, cuando apenas empezaba a hacer amigos, sus padres ya le estaban buscando nueva escuela en diferentes partes de la república, si bien, nunca fueron malos con ella, ni la maltrataron, la inseguridad económica del hogar, se traspasaba a la pequeña, que estaba por entrar en la adolescencia.

Se instalaron en la casa, una vieja y antigua vivienda, que casi se estaba cayendo, por lo que al ver a sus padres bajar las pocas pertenencias que tenían, ella prefirió salir a caminar, para conocer los alrededores,

y noto algo muy extraño, todo estaba lúgubre alrededor de la casa que habían comprado, todas las casas estaban abandonadas, excepto una, que desde un gran ventanal, se veía la cara de una niña, aproximadamente de la edad de Liz, por lo que tímidamente, al pasar por ahí, levanto la mano, en forma de saludo.
foto niña de la ventana

Si bien, la niña se veía demacrada, pálida, como si nunca saliera a tomar el sol, ella vio claramente que el saludo fue correspondido, y así regreso a lo que sería su hogar, una casa vieja, en una de las colonias más antiguas de la ciudad, y que por el precio que habían pagado los padres de Liz, era totalmente una ganga, difícil de despreciar.

Pasaron los días, y a  Liz la matricularon en la escuela más cercana al hogar, pero su forma de ser, le empezó a traer problemas, y al ser la nueva del colegio, las burlas, el abuso escolar, se hizo presente, por lo que su vida se convirtió en un martirio, tan solo veía pasar las horas, para regresar a su casa, y cuando menos saludar a la vecina que tímidamente, le había correspondido el saludo.

Esta es una de las Leyendas cortas, que compartimos con todos ustedes, esperamos que sea de su total agrado.

Ese día en especial, fue difícil, ya que aparte de los exámenes realizados, varias compañeras del salón de clases, al salir de la escuela,  le jugaron una broma, por lo que acabo llena de harina, y miel,  llorando de coraje y rumbo a su hogar, vio claramente que la vecina le hacia una señal, como para que entrara a su casa.

fantasma de niña de la ventana

Sin pensarlo dos veces, llego a la puerta de esa casa, que parecía abandonada, cuando toco la puerta, esta se abrió sola, como si alguien la hubiera abierto, quizás Liz, en otro momento, habría salido corriendo, pero por la adrenalina que le corría por su cuerpo, debido a la mala broma que le habían jugado en la escuela, nada le importo, y subió las escaleras que llevaban a la alcoba de la que ahora consideraba su amiga.

—Hola, ¿cómo te llamas?— Dijo Liz, completamente sucia, debido a abuso que habia sido objeto.
—Me llamo Gabriela Montero— Dijo con una voz un tanto tenebrosa la niña de la ventana.

Fue entonces cuando Liz, al momento de mirar los pies de su amiga que se dio cuenta, que no pisaba el suelo, cuando quiso gritar y correr despavorida, algo la detuvo antes de que esto sucediera, Gabriela con una voz calmada le dijo:

— ¿Tú también me tienes miedo? Dijo el fantasma de Gabriela, Desde que me paso esto, no hablo con nadie, las personas alrededor huyen, yo no le hago mal a nadie, solamente que no me puedo ir de esta casa, ya que aquí fui asesinada, y mi alma no puede descansar en paz, tu eres la única que no se espantó al verme desde la ventana, por eso supe que podríamos ser amigas— Exclamo la aparecida.
—Yo no me di cuenta, de que eras una aparición, pero que cruel es la vida, que mi única amiga, sea un fantasma— Dijo Liz Savedra en tono de reproche ante la vida.
—Entendería si ya no me quisieras hablar, pocas personas aguantan la impresión de verme— Dijo Gabriela Montero.
—No te preocupes Gabriela, yo no te daré la espalda— Dijo en tono firme Liz, quien se quedo platicando horas y horas con el fantasma.

Quien desde ese preciso momento, se convirtió en la mejor amiga de Liz y su confidente más cercano, fue ahí donde se dio cuenta la niña, que para la amistad, no existen los limites, al poco tiempo de seguir viéndose, los padres de Liz, tuvieron que marcharse de nuevo a una mejor vivienda, y Liz se despidió de su mejor amiga para siempre.

Liz, desde el momento en que la conoció, cambió radicalmente en su forma de ser, atrás quedo la niña introvertida, que le tenía miedo al mundo, pronto llegaría a su mayoría de edad, y podría entonces establecerse con sus propios medios, en algún lugar, en donde pudiera echar raíces.

Fue así como este cuento corto, llego a su fin, esperamos que haya sido de su agrado, y que compartan este tipo de literatura, ya que con ello, motivan a los escritores del portal a seguir compartiendo su manera de transmitir sus emociones, esto por parte de la escritura.

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