coma inducido

Leyenda de terror – Solo en el mundo

Hoy les ofrecemos esta Leyenda, de sueños o pesadillas del autor del tema, que parecen ser los sueños de muchas personas que se mantienen al alba, ante todas las noticias de enfrentamientos de países y de lo que puede llegar a pasar.

Eran las 3.30 A.M. en el cuarto  No 8 del hospital Los Ángeles de la Ciudad de México, cuando Federico Ramos, un tipo ya de más de 40 años, despertó de improviso, días antes había caído en un coma profundo, al entrar en el quirófano por una sencilla operación de sus ojos, permaneció por durante algunas semanas con asistencia respiratoria, para mantenerlo con vida, pero ahora por la ausencia de electricidad, el aparato simplemente fallo.

Fue cuando “Fede”, como le decían sus amigos, abrió sus ojos por vez, primera, desde hacía ya semanas, y de lo último que se acordaba, era de la operación sencilla a la que había sido objeto, algo había salido mal, aun recordaba las palabras de los doctores, al momento de la intervención, de que el nivel del azúcar, se había elevado sin control y lo habían inducido al coma, para poder salvar su vida.

coma inducido

Pero ahora que se levantaba, en una total oscuridad, esos recuerdos se le vinieron a la mente, sus primeros intentos por mantenerse en pie, fracasaron, sabía que algo estaba mal, ya que nadie del hospital había llegado a revisarlo, por lo que mantuvo la calma, y trato de reponerse.

Solo en el mundo, es una Leyenda que pone en perspectiva los acontecimientos que podrían llegar a suceder, escrita por uno de nuestros lectores del blog

Fueron las horas más difíciles de su vida, nadie lo atendía, y no se veía luz ni siquiera por el ventanal tan grande, del lujoso hospital en donde había sido intervenido, pasaron las horas, y sus extremidades, de apoco empezaban a moverse, y una brisa de aire helado se coló por su habitación, un pedazo de periódico viejo, se le había pegado a su rostro, y los primeros rayos del sol asomaban el cuarto del centro de salud, y con ellos, la peor de las noticias.

Leyenda de terror solo en el mundo

El diario tenía una noticia desalentadora, la Tercera Guerra Mundial se había desatado, las primeras bombas mortíferas, de parte del país Asiático habían llegado a Estados Unidos, por la cercanía de México hacia ese país, el territorio Azteca, había desaparecido junto con millones de personas, al poder levantarse, el panorama que podía ver desde su ventana, era desolador, solo muerte y desolación se veía en el firmamento.

«Pero que pecado he cometido» Vocifero hacia el creador, porque sigo vivo, empezó a gritar con todas las fuerzas que aun tenia, lloro por algunas horas, pero con el pasar del tiempo y al ver como no se veía a nadie en el firmamento, pensó en el suicido, las fuerzas para hacer algo semejante, aun no las recuperaba en su totalidad, fue lo que le dio algo de claridad a su mente, y pensando bien las cosas, empezó a hablar consigo mismo.

—Si dios quiso que sobreviviera, será por algo, buscare por el mundo, a ver si alguien más tuvo la misma suerte que yo—Dijo Federico

Después de unos días, y con todo destruido, llegaron los ventarrones, los estragos de las bombas que acabaron con la humanidad, seguían aniquilando todo en la superficie, por lo que de inmediato, busco refugio en las alcantarillas, donde vio que no nada más él había sobrevivido, las cucarachas y ratas de tamaño gigante, quizás por el exceso de alimento putrefacto de todos los seres humanos muertos, y la radiación de las explosiones, había afectado a todas las hembras de la especie, que estaban por parir.

—Gracias dios mío, de menos no me faltara alimento, con estos animales que aún sobreviven— Exclamo Federico con todas las fuerzas.

Al momento de decir dichas palabras en voz alta, la rata que tenía el tamaño de un perro de raza grande, se le fue encima, ahí se dio cuenta, que la presa no era el roedor, ¡si no el!, por lo que vivió momentos de angustia, al verse cara a cara con el animal, como pudo lo mato, y supo que desde ese momento la vida, no sería como la recordaba.

Rata Enorme

Federico, quien hasta ese momento, aun no asimilaba bien las cosas, se quedó dormido dentro de gran depósito de basura, que tenía una tapa,  eran muchas malas noticias, para asimilarse de tajo, por lo que cayo rendido, y nada le importo los olores que emanaba dicho contenedor, ya dormido, empezó a sentir un dolor intenso en el antebrazo, pero no podía abrir los ojos, por lo que pensó —¿Sera que estoy muerto y esto es el infierno?, o quizás alguno de los roedores de menor tamaño, se pudo haber colado dentro de este gran depósito de desperdicios y me esta comiendo vivo— Decía Federico.

Fue cuando por fin, una luz intensa al momento de abrir los ojos, le dilato las pupilas, era el dentro del hospital, que apenas entraba al quirófano y al parecer todo había sido un sueño, ya que vio claramente cuando el doctor le indico a las enfermeras y al anestesista, que le aplicaran mas anestesia, ya que procedían a operarlo.

Al cabo de unas horas, despertó dentro de la mismas habitación del hospital tan caro, que había pagado, y se dio cuenta, de que al momento de aplicarle la anestesia, alguien cerca, desde su celular, estaba viendo una película de leyendas de terror, y cada una de las palabras que escuchaba, se le metieron dentro de su mente, que le jugó una mala pasada.

Desde ese incidente, Federico Ramos, jamás volvió a ser el mismo, y toda su vida la dedico a ver por los más desamparados del planeta, siempre atento a las noticias de guerra y destrucción que abundan en el mundo, pero con la plena convicción, de que él podría salvar la vida de muchas personas, con pequeñas acciones, y siempre orar, para que los mandatarios de los países en conflicto, arreglaran sus diferencias, por la vía diplomática y con ello, dar un mejor porvenir, a todos los niños a los cuales, les heredaríamos el planeta.

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