leyendas y mitos - Ana

Leyenda y mito – Ana

Ana solía regresar a casa después de recibir clases, comía algo y tomaba su pequeña bicicleta para recorrer la urbanización. En uno de sus paseos se encontró con una pequeña niña, de unos 6 años que parecía nueva en el área. La pequeña le dijo: Hola, me llamo Isabel, quieres ser mi amiga?. Ana sonrió y la tomó de la mano. Fueron juntas a una cancha deportivo y comenzaron a saltar en los escalones de las graderías.

leyendas y mitos - Ana

Isabel comenzó a trepar más alto, cada vez más y llegó a la última fila que estaba a unos tres metros del suelo. Ana la observaba desde el suelo, en silencio. Isabel la miró a los ojos desde lo alto y le dijo: ¿Me lanzo? ¿Me lanzo? Ana la vio con desdén y le dijo: Lánzate!

Ana vio a la pequeña volando, suspendida en el aire, su vestido blanco se infló como un globo en un minuto que parecía eterno, brillando a trasluz con el sol incandescente frente al azul del cielo…sus ensoñaciones se disiparon cuando escuchó un PLAF! Y vio a Isabel en el suelo, como una muñeca rota, los brazos y las piernas dobladas en posiciones inhumanas y un hilillo de sangre manado de sus labios mustios, mientras esos ojos negros e inmensos miraban a la nada.

La pequeña Ana corrió a su casa, se encerró. Por más que sus preocupados padres insistían, no decía palabra sobre el asunto. Se mudaron a la ciudad, en busca de un psicólogo que ayudara a la niña a superar un trauma que no conocían.

Los años pasaron y Ana regresó a su pueblo. Entonces escuchó a los viejos reunidos en la plaza, contando historias…y nombraron a Isabel, una hija de uno de los empleados de la planta que vivió hace más de cincuenta años y que murió en un trágico accidente en una de las canchas. Dicen que la niña sigue apareciéndose a los pequeños traviesos, y repite su muerte… cae de las gradas una y otra vez.

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