se te subio muerto

Leyendas de terror terrorificas – Se le subio el muerto

Ramiro Gamboa, regresaba a su casa después de una extenuante noche de trabajo, en donde se desempeñaba como enfermero de uno de los más grandes hospitales de la región, las constantes jornadas de trabajo, mermaban cada vez más su deteriorada salud, y como estaba estudiando para terminar su carrera de médico, las presiones se multiplicaban.

Aparte le habían pedido la pequeña habitación que rentaba, y todas las presiones tanto personales como del trabajo, estaban acabando con su vida, fue entonces cuando en el periódico de hacia algunos días, encontró un anuncio en la sección de avisos de ocasión, lo cual le entusiasmo bastante.

sombra al acecho

«Se solicita persona que cuide a persona, excelente sueldo, comida y vivienda incluidos»

—Ahora que estoy por terminar la universidad, un trabajo de medio tiempo, le vendría bien a mis ya alterados nervios—.

Decidido a darse un tiempo en el trabajo tan demandante que tenía, se apresuró a ir a dicha dirección que se encontraba en una de las más acaudaladas colonias de la ciudad de Querétaro, lugar en donde había cursado sus estudios, ya que él era originario de un pequeño pueblo de San Luis Potosí, y huérfano de padres, con un solo hermano, que había emigrado a los Estados Unidos, no tenía a nadie en la vida, por lo que se dedicó en cuerpo y alma a terminar con sus estudios en dicha ciudad.

Al llegar a la cita, noto que era el único que había acudido a la entrevista, por lo que sintió alivio de poder ser de los elegidos, un licenciado de un importante bufete de abogados fue quien lo hizo pasar a su despacho para darle los pormenores.

—Que tal Ramiro, veo que eres puntual en tus citas, llegaste en el momento acordado—Comento el Licenciado con un ademan de aprobación.

—Hola señor, soy enfermero y recién estoy por terminar mi carrera de doctor, por lo que la puntualidad, es uno de mis puntos más fuertes, a la hora de atender a los enfermos— Dijo Ramiro sentándose en el sillón.

—Un punto a tu favor, ya que la persona que atenderías, es una persona mayor, que se encuentra en coma desde hace más de 5 años, y por órdenes de él, antes de sufrir su padecimiento, dio ordenes mantenerlo con vida, todo el tiempo que fuera necesario— Acoto el Licenciado.

— ¿Los familiares del enfermo, lo visitan seguido?— Pregunto Ramiro extrañado.

—No tiene a nadie en la vida, yo lleve parte de sus negocios, y como fue un excelente cliente, y me sigue pagando mis honorarios aun después de lo que le paso, atiendo aun sus cosas—Asintió el abogado.

—Perfecto, entonces tan solo queda ver las obligaciones y el pago por mi trabajo— Comento Ramiro frotándose las manos.

—La paga es de 15 mil pesos al mes, incluye comidas, estancia y tu trabajo empieza por la mañana, antes de irte a la escuela, cuando regreses darle sus masajes y ver que todos los medicamentos y sus signos vitales estén en perfectas condiciones— Dijo el Abogado sacando un contrato del cajón de su escritorio.

—Veo que soy el único aspirante, y la paga es excelente, más del doble de lo que ganaba en el hospital, ¿Le podría preguntar algo? ¿Existe algún otro candidato o soy el único en llegar?— Pregunto Ramiro extrañado.

—Eres mi primera opción y al ver lo preparado que estas y a lo que te dedicas, llegas como coloquialmente se dice: “como anillo al dedo” Dijo el Licenciado, dándole el bolígrafo a un Ramiro ansioso por firmar.

—Perfecto, parece que mi suerte empieza a cambiar— dijo Ramiro alegremente.

se te subio muerto

Lo que no sabía Ramiro, es que todo estaba ideado para que él se presentara en el lugar, estaba el licenciado confabulado con el antiguo rentero, al que le dejaron el periódico adrede, y todo era parte de un plan maquiavélico que se había orquestado desde la casa del enfermo, por lo que al otro día, llego al lugar.

Era una residencia de 2 pisos, en la misma colonia en donde lo habían atendido un día antes, una mansión que no era atendida por nadie, tan solo en la recamara de la persona había un sinfín de aparatos para mantener con vida al enfermo, Ramiro se empezó a hacer preguntas,  ¿quién lo había cuidado antes?, ¿quién suministraría todos los alimentos para él?, como si le leyeran la mente, todas sus preguntas fueron contestadas por el licenciado, el cual tan solo le advirtió algo antes de irse.

—Se me olvidaba advertirte algo, y que fue el motivo por el cual, la persona que atendía al señor, dejo de trabajar aquí, por ningún motivo, entres a la recamara del señor Orihuela, después de las horas que estipulamos, no importa lo que escuches, veas o creas ver, no entres nunca—.

Extrañado, pero consiente de cumplir cada una de las advertencias mencionadas tan solo acento con la cabeza.

Desde el primer día en que se quedó a atender al señor, empezó su calvario, desde su habitación que quedaba en el primer piso, tenía que subir a darle su masaje matutino y aplicar cada una de las raciones de sus medicinas, tan solo para partir hacia su universidad, pero siempre a su salida escuchaba claramente, algo en la recamara del enfermo, como si levantaran el camastro en donde estaba el enfermo, pero atento a las indicaciones, tan solo se limitaba a cumplirlas.

Así pasaron semanas, y se empezó a acostumbrar, pero lo que vino después, empezó a deteriorar sus nervios, empezó a ver de reojo una sombra que lo seguía, todo pasaba, muy de prisa y solo en el segundo piso que es donde estaba el enfermo, desde ese día que vio a la entidad, empezó a soñar con el enfermo, el cual le pedía auxilio, y despertaba ya de madrugada, tan solo para escuchar los constantes ruidos que se oían desde la habitación del enfermo.

Así pasaron 3 meses, y estaba por recibir su título, por lo cual tendría que dejar el trabajo, para empezar a ejercer su servicio social, así que notifico al licenciado, lo que habían estipulado con anticipación, por lo que desde ese día, la sombra se empezó a manifestar en sueños, hasta que un día, que había estado estudiando mucho, se quedó dormido ya entrada la noche, de repente, entreabrió sus ojos, supo en ese momento que no se podía mover, vio claramente que la sombra que lo había seguido en el segundo piso, estaba en su habitación y él no podía hacer absolutamente nada.

Sintió que se le subía al pecho y que se le acercaba a su boca, como aspirando parte de su vida, como pudo se puso a rezar, dijo maldiciones y el ente se desapareció, en ese preciso momento, se pudo levantar, tan solo para salir despavorido del lugar, al salir, vio claramente desde un espejo, al hombre que había cuidado, de pie y sonriendo desde su habitación al lado del ente, le habían succionado parte de su vida, al salir también noto que su cabello había encanecido bastante, ahí supo que o se retiraba de ahí, o moriría.

Al salir prematuramente, no tuvo oportunidad de regresar por sus cosas, por lo que al otro día, se puso de acuerdo con el licenciado, antes de llegar, enfrente de la casa, se encontró con otra persona que se quedaba viendo al lugar, el cual tenía el pelo cano también, y le dijo:

—Tú fuiste el que me sustituyo, ¿Verdad?— Comento en todo burlón.

—Si trabaje ahí y cosas que no puedo describir sucedieron— Comento Ramiro.

—Te ayudare, a ti como a mí, nos escogieron, para quitarnos parte de nuestras vidas, para por medio de algún tipo de ritual, dársela al sr Orihuela—.

—Como no pusiste sobre aviso—, grito Ramiro.

—Nunca me abrías creído, así como no le creí a la persona que estuvo antes de mi— ahora tan solo vengo a ver si veo a la entidad que me estuvo martirizando, hasta hace 3 meses que me imagino fue que llegaste tú—Comento la persona.

— ¿Ahora me perseguirá a mí?— Pregunto Ramiro.

—Sí, pero no te preocupes tanto, en cuanto caiga otro incauto te dejara de molestar, a mí me estuvo martirizando tan solo por 6 meses y de tajo termino— exclamo con tono sarcástico.

—Debemos de ponernos de acuerdo, para eliminar a esa persona que seguro es la que hizo algún tipo de pacto con el diablo— Dijo tajantemente Ramiro a la persona.

En eso vio que el licenciado, llego a la residencia y no noto a los dos personajes que estaban enfrente del lugar, en ese momento, la persona con la que estaba hablando Ramiro, saco de la cajuela del auto, 3 recipientes de gasolina, y se dirigió con dos de ellos a la casa, empezando a quemar la vivienda, pero antes atranco las puertas de entrada y la trasera del lugar, prendiendo lumbre a todo y Ramiro le ayudo con todo, la casa se envolvió en llamas, y desde el ventanal de la sala, se vieron al licenciado, al enfermo y a la entidad, tan solo sonriendo a carcajadas, que les calaron hasta lo más profundo de su alma.

Pasaron 3 meses y de nuevo la casa, estaba levantada, y tan solo se le vio llegar al licenciado, con una persona a ver el lugar, mientras Ramiro y el anterior trabajador, yacían en el hospital, muriendo de enfermedades que llegan principalmente a personas de la tercera edad.

Esperamos que esta leyenda terrorífica, haya sido de su total agrado, y esperen que pronto seguiremos su alimentando a este portal de leyendas.

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