Leyenda mexicana de terror la mujer de negro

Leyendas Mexicanas – La mujer de negro

La mujer de negro, son muchas las leyendas Mexicanas relacionadas a historia, con variantes de cada una de las personas que la cuentan y hasta leyendas diferentes, en las cuales lo único que tenían en común, era la forma de vestir del personaje, esta narración que les comparto, es una de ellas, escuchada en la familia desde hace décadas y compartida por los abuelos desde mi infancia.

Lucia Villegas, una hermosa joven que recién había llegado de España a la ciudad de Guadalajara Jalisco, todo esto en los años 20´s  arribo a tierras aztecas para casarse con una persona que ni siquiera conocía, su padre había otorgado su mano a un prominente hombre de negocios, que ya estaba dentro de los 50 años, el cual había enviudado en varias ocasiones.

Leyenda mexicana de terror la mujer de negro

 

Respetando la voluntad de su padre, y al no tener más familiares con vida, ya que hacía poco su madre había fallecido debido a una fuerte enfermedad de los pulmones, Lucia quien aún vivía en el viejo continente, llegaba para conocer a su futuro esposo, la ceremonia de solicitud de la mano, fue sencilla, esta unión hacia más fuerte las compañías de ambas familias, por lo que el amor quedaba en segundo término.

La boda se llevó a cabo, y aunque provenían de dos familias prominentes, la ceremonia fue sencilla, Lucia que no tenía nada que celebrar, tan solo acepto su suerte como todas las mujeres de la época, pero al poco tiempo de llevar de casados, se dio cuenta que su matrimonio no era convencional, no se había consumado el matrimonio, Jose Iturbide poco le dirigía la palabra, y pronto se daría cuenta del porqué.

Los meses pasaron, ella se empezó a sentir un poco mal, su malestar no era común, ella nunca se enfermaba, por lo que desde que se estableció dentro de la residencia de Don Jose, las cosas habían cambiado, sentía una pesadez, y un asco inusual, por lo que le comento a la única persona que tenía como familia, pero esto no le sirvió de consuelo, ya que al poco tiempo del matrimonio, el padre de Lucia murió de un infarto fulminante, cuando se tomaba un té, con su prestigioso yerno.

Si bien nadie se le hizo raro que al señor le diera un ataque al corazón, Lucia si le extraño, ya que nunca se había quejado de nada, y ahora sola en el mundo, no sabía qué hacer, y para su mala suerte, su salud se seguía deteriorando, y se puso a investigar, encontró dentro de un desván del esposo, todas las fotografías de las ocasiones anteriores en donde se había casado, y recortes de periódicos, en donde se notificaba de la muerte de cada una de ellas, y existía un patrón, todas eran de familias adineradas, y todas habían fallecido de lo mismo, de infección estomacal.

Fue en donde por primera ocasión en su vida, Lucia sintió temor por su vida, por lo que bajo del desván al escuchar llegar a su marido, ahora no cabía duda, algo estaba haciendo Jose Iturbide para matarla y ella no quería acabar igual que sus antecesoras.

Los días siguientes, dejo de comer y de tomar, todo lo que su esposo le llevaba, era con lo único que era atento con ella, al darle de comer y de beber sus alimentos, por lo que supo que ahí estaba lo que la estaba poniendo mal, a partir de ese día, los dolores estomacales dejaron de sentirse, por lo que se puso a investigar y en otra ocasión que su esposo salió de viaje, se metió dentro del sótano que tan celosamente tenía bajo llave.

Lo que encontró fue, una pequeña libreta en donde venía la receta para elaborar un veneno, y ahí fue donde confirmo sus sospechas, su esposo la estaba matando, lo que hizo Lucia desde ese momento, fue darle  “sopa de su propio chocolate” y durante las últimas semanas, fingió sentirse cada vez más mal, y al mismo tiempo le suministraba el veneno, al cabo de tres meses Jose Iturbide cayo en cama y Lucia aprovecho para hablar con él.

—Dime la verdad— Dijo Lucia

— ¿Qué quieres saber? Respondió Jose

—Sabes que vas a morir, ¿Verdad? Dijo Lucia en tono sarcástico

—Si lo sé, tarde me di cuenta de que te adelantaste— Respondió Jose

— ¿Mataste a mi padre? Pregunto angustiada Lucia

—Sí, le di otro tipo de veneno, cuando discutíamos la fusión de las empresas— Comento Jose en tono burlón

—Pues conmigo te fallo, te di de tu propio veneno y por lo que veo de este día no pasas— Grito Lucia

—Tu tampoco vivirás mucho tiempo, el veneno que por semanas te suministre, está en tu organismo, y al cabo de unos meses, también morirás— Con su último suspiro comento Jose

Lucia lo dejo morir, y se vistió de negro, por estar de luto, por la reciente muerte de su padre, y aunque todos pensaban que era por la muerte de su esposo, nadie sospecho nada, al cabo de unas semanas más, Lucia moría de un paro respiratorio, por el veneno que aun corría en su organismo, y desde ese momento, la gran residencia quedo vacía, todo el círculo de amistades de las dos familias, trataron de quedarse con la residencia, comprándola al estado, que al no existir familiares directos de las familias, se apropiaron de los bienes materiales.

Hechos que tardaron años, con lo que la casa paso años en el abandono, y tan solo se veían sombras desde las ventanas de la casa, ya que se adjudicaban la vivienda, nadie duraba ni días, ya que la aparición de la mujer de negro, los espantaba, alejándolos del lugar.

Fue así como la leyenda de la mujer de negro se empezó a propagar, por todo el occidente de la república Mexicana, dando a lugar a una de las más conocidas leyendas mexicanas de terror que se tengan conocimiento en la actualidad.

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